¿Es el Viejito Pascuero?, ¿Son las reuniones?, ¿Los regalos?

La Navidad es una fiesta tradicional compartida por la mayoría de los habitantes de la tierra, que se celebra con regalos, reuniones y comidas familiares. Es la época más linda y esperada del calendario. Significa reunión de familias y de seres queridos. Conocemos el ambiente festivo, que es común en los días navideños y prenavideños. Pero, no tendríamos que parar un momento el reloj de nuestras vidas, meditar que está ocurriendo en nuestra sociedad para analizar por qué nos aferramos tanto al consumismo y materialismo en estas fechas?
Tiempo de amor y felicidad, que escondida tras su máscara comercial nos hace olvidar la auténtica realidad, el verdadero espíritu de la navidad.
La Navidad es dar amor, cariño, comprensión, ayudar a los que lo necesitan. Disfrutemos de estas fiestas, que no solo son para reunirse y festejar, sino que el verdadero sentido de la Navidad está en sentirla dentro de cada uno de nosotros y que despierte lo mejor del ser humano, el amor hacia los otros, el rogar por la paz en el mundo, el pedir que no haya personas con hambre en la tierra. Aún estamos a tiempo de ayudar en esta Navidad y agregar el sentido de solidaridad hacia los demás.

Abre tu corazón a quien necesita tu ayuda y no esperes a que te la pidan para ofrecerla. Haz un sacrificio para compartir con otros tus cosas y notarás que aunque no te traigan el regalo anhelado en Navidad, te sentirás satisfecho, con el corazón repleto de gozo por haber realizado una obra de bien. Debemos meditar y reflexionar: ¿Cómo está el espíritu de bondad u amor este año en nuestro corazón? ¿Quieres hacer algo diferente en estas fiestas? Hagamos de esta Navidad tan consumista, una llena de gratos momentos.

En estos días recuerda a los que menos tienen, a los niños enfermos en hospitales, a los que quizás nunca tuvieron un juguete. Es época de recordar que todos formamos parte de un todo, que todos somos humanos y estamos unidos por lazos invisibles. No somos seres aislados, todo lo que hacemos tiene efecto en los demás. Aprovechemos esta navidad para perdonar a todos aquellos qiue nos ofendieron de palabra y de obra. Empecemos el Año Nuevo con el corazón aligerado por el perdón u enriquecido por el amor.

Compartamos nuestra alegría y nuestra mesa con alguien que esté solo, que no tenga familia o que se sienta triste. Regalemos y compartamos por sentir felicidad, pero ésta no se puede comprar. Solo si amamos podremos sentir esa felicidad. Reparte en esta Navidad aquello que puedas compartir, desde lo más profundo de tu corazón: amor, cariño, comprensión, ayuda a los más necesitados.